Ultrarunners: Cuando un maratón ya no es suficiente

 El maratón es la carrera reina en cuanto al atletismo de fondo se refiere. Los 42 kilómetros y 195 metros de esta prueba son ejemplo más que suficiente de la resistencia del cuerpo humano, pero… ¿Qué pasa cuando esta distancia te sabe a poco? Pues que te conviertes en un “ultrarunner”.

¿Qué es exactamente un ultrarunner?

Un atleta que corre una distancia mayor que un maratón podría decirse que es un ultrarunner y cualquier carrera más larga que un maratón se podría denominar ultramaratón. Pero esto tiene matices, ya que correr 43 km, por ejemplo, no se consideraría un ultramaratón. 

Normalmente, la distancia de ultramaratón más corta suele ser de al menos 50 km, de ahí en adelante los hay para todos los gustos, llegando a cubrirse en algunos casos cientos de kilómetros.

¿Qué se necesita para ser un ultrarunner?

No es que haya unos requisitos específicos, ni que te vayan a dar un carnet como tal, pero la comunidad de practicantes de esta disciplina concuerda en que para desarrollarte en esta modalidad tan extrema del atletismo necesitas estas 5 cosas:

1- Entrenamiento específico para carreras de larga distancia

La mejor forma de empezar es aumentando la distancia de forma progresiva y constante. Puedes empezar con 5k para ir aumentando poco a poco hasta 10k, 20k, 30k. Hasta que te sientas listo para abordar los 50k.

Debido a que la mayoría de los ultramaratones son en zonas de campo con orografías diversas, todo entrenamiento serio debe incluir entrenamiento en ascensos y descensos, velocidad y entrenamiento a intervalos. También es útil entrenar en altura si es posible.

2- Adapta tus hábitos de hidratación

Correr una ultramaratón puede llevar desde seis horas hasta más de treinta. Esto implica que debes de adaptar tus hábitos de hidratación a estas distancias tan largas y unos tiempos inusualmente largos de ejercicio físico continuo. Si decides enfrentarte a estas pruebas debes planificar muy bien este apartado. 

Algunos ultrarunners deciden llevar sus propios líquidos y seguir un plan de consumo estructurado, otros planifican puntos de avituallamiento, bien marcados por la organización de la prueba o en colaboración con amigos que les ayuden. Lo más importante es que el corredor sepa de antemano exactamente lo que necesitará y que esté disponible en el momento adecuado.

3- Nutrición suficiente

Lo mismo ocurre con la ingesta nutricional de un corredor durante la prueba. Debes tener claro cómo funciona tu metabolismo y elaborar un plan de acción nutricional.

4- Equipo de calidad

Vas a pasar muchas horas con el equipo puesto, así que más vale que sea de calidad y perfectamente adaptado a ti. Un equipo poco adaptado o de calidad baja puede ocasionar molestias, ampollas, etc.

5- Fuerza mental

Esta es la principal característica de los ultrarunners. A pesar del entrenamiento, la calidad del equipo, los planes nutricionales, etc. A la hora de la verdad es tu fuerza mental la que marca el paso. Cuando estás en el km 50 o 60 de un ultramaratón, notas ampollas en los dedos, tienes ganas de vomitar y estás a punto de tirar la toalla, será tu fuerza mental la que determine si de verdad eres un ultrarunner.