Running en invierno: los errores más comunes

Cuando llega la temporada helada, se hace más difícil salir de la cama y salir a correr. Pero hay muchos que disfrutan de este tiempo para practicar el running. Pero, dado que te enfrentarás a una climatología diferente, también deberías tener en cuenta que debes tomar ciertas precauciones.

Existen algunos errores comunes que suelen cometer los runners en invierno. Aquí puedes encontrar una recopilación de algunos de ellos. Si bien algunos son simples recordatorios que todos saben, otros no suelen tenerse muy en cuenta. 

Aumentar distancias muy rápido

Para conseguir una progresión inteligente, y que tu cuerpo se adapte perfectamente a ella, es mejor hacerlo de forma segura. Aunque te sientas capacitado para subir tu kilometraje más del 50% en una semana, no significa que tu cuerpo lo esté.

Los tendones y los ligamentos se cargan mucho más con el cambio, y en algunas ocasiones pueden provocar lesiones. Es por eso que es mejor establecer un plan progresivo en el que realices alrededor de un 10% de subida en cada semana. 

No correr suficientemente rápido

Aunque las carreras a las que te enfrentes tengan un nivel de menor exigencia, no significa que debas quedarte estancado. En tus entrenamientos debes ir añadiendo trabajos de velocidad, así podrás mantener las fibras musculares de contracción rápida en movimiento. 

No cambiar de zapatillas

Lo ideal es alternar tus zapatillas entre carreras. Debes contar con varias de ellas con las que te sientas cómodo o cómoda. Utiliza varias de ellas durante la semana, y ve tomando descansos de cada una. Así aumentarás la vida de estas, y evitarás lesiones.

No tener un objetivo

Aunque estés fuera de temporada, busca una carrera en la que participar. Ya sea de 5km, 10km o una media maratón para mantenerte en forma. Establecer un objetivo te mantiene activo y centrado en mejorar.

No utilizar ropa de abrigo

A pesar de que conforme avances en la carrera tu cuerpo vaya entrando en calor, no debes salir a la calle sin abrigo. Lo mejor es usar capa. Empieza por una capa base, encima una camiseta de manga larga y por último una chaqueta para correr. Si durante el entrenamiento necesitas quitarte alguna capa, hazlo.

Con el frío, ¡no empieces rápido!

Cuando la temperatura que te acompaña es fría, debes darle a tu cuerpo un tiempo para calentar y que se ponga en marcha. Tu cuerpo está mandando sangre a la piel para que se mantenga caliente, por lo que la frecuencia cardíaca puede ser más baja hasta que entres en calor. Sea cual sea el ritmo que suelas llevar, procura comenzar algo más lento para que tu cuerpo se estabilice.

Con el frío, adiós al aire libre

Correr al aire libre es una de las mejores formas de mantenerte fuerte mentalmente. No importa si hace viento, llueve o nieva, estos entrenamientos con “complicaciones” te hacen más fuerte, y preparan tu cuerpo para lo que venga.

Olvídate de estirar

No solo pasa en el running, sino en muchos otros deportes. Solo necesitas cinco minutos para hacer un estiramiento correcto para tu carrera. Con este activas el núcleo y las piernas. Con este estiramiento, además de evitar lesiones, conseguirás tener una carrera exitosa.