Rompe con la rutina para mejorar tu rendimiento y resultados

Salir los fines de semana con la bicicleta a hacer rutas se está convirtiendo en un deporte nacional. El ciclismo es una actividad que engancha ... y mucho. Sobre todo cuando se comienza a practicarlo. Pero cuando llevas cierto tiempo entrenando, se hace cuesta arriba (y nunca mejor dicho) continuar con el entrenamiento y lograr mejorar los resultados.

Hay muchos factores a tener en cuenta a la hora de buscar una mejora en el rendimiento. Entre ellos uno de los más interesantes es romper con la rutina. A pesar de lo que pueda parecer, los cambios en los hábitos de entrenamiento pueden ayudarte a lograr objetivos que parecían inalcanzables. 

Entrenar demasiado

Esto les ocurre muy a menudo a los ciclistas. Las ganas de conseguir la mejora de forma rápida hace entrar en un bucle de sobreentrenamiento, el cual acaba siendo contraproducente e impide mejorar.

A nivel molecular el cuerpo humano necesita periodos de entrenamiento adecuados a la morfología y capacidades individuales. Para mantener niveles adecuados en los umbrales de lactato y así poder mejorar y reacondicionar la musculatura a la actividad. El sobreesfuerzo provoca que los periodos de adaptación no se cumplan, por lo que no se obtendrán los beneficios buscados.

Pero, cuidado con el lado opuesto de la balanza, es decir, la falta de intensidad en el entrenamiento. Para ello es importante plantear bien los objetivos a corto plazo. La distancia recorrida, el tiempo empleado en la ruta, la intensidad de trabajo y el número de pendientes son factores que marcan la disposición a cumplir objetivos. Y hay que ser realistas pero ambiciosos para conseguir una meta mayor.

Alimentación y … ¡a seguir!

Tras una ruta exigente o incluso durante la misma, a todo ciclista le sienta genial un alimento en concreto. Ya sean las barritas energéticas, una pieza de fruta o un mini sándwich, el momento del tentempié es una pequeña recompensa al esfuerzo realizado. Diversos estudios han demostrado que la ingesta es clave en el aspecto psicológico del entrenamiento: incluso solo el hecho de tomar bebida isotónica y escupirla ya ayuda a obtener energía

Hay una estrecha relación entre el alimento que acostumbras a ingerir y el rendimiento en la práctica deportiva. Si sueles tomar barritas energéticas tras una escalada, o al alcanzar la mitad de la ruta, tu cuerpo y tu mente funcionarán mejor si tomas esa misma barrita, en el mismo momento y bajo las mismas condiciones, en el día de la carrera. 

Grupo de entrenamiento

Salir en bicicleta es una actividad social, ya que la mayoría lo practica con un grupo de amigos o personas con un interés común. Si buscas mejorar tus resultados, te vendría bien cambiar tu grupo de gente para así comprobar tu mejoría y potenciar tus debilidades comparandote con otros ciclistas.

Además, es muy frecuente que dentro de un mismo grupo de ciclistas haya distintos roles que acaban asignándose de manera natural a cada uno, por lo que el margen de mejora en los aspectos no relacionados con tu rol es muy pequeño. Si siempre inicias la escalada o lideras el grupo a contraviento, no podrás mejorar lo suficiente en el resto de roles en una dinámica de trabajo en equipo.

Descanso activo

Aunque parezca una incongruencia, el descanso de al menos 2 días a la semana debe ser "activo". Esto significa que, los días de descanso debes realizar una actividad física distinta a la normal y de una intensidad baja, como puede ser salir a caminar o hacer natación libre. El cambio en el trabajo muscular y las fases de respiración te ayudarán a conseguir un mayor rendimiento de forma más rápida y segura. 

Si ya sales con la bici a menudo, anímate a probar estos pequeños trucos. Y si aún no lo has probado, hoy es un buen día para empezar.