¿Por qué entrenar para un Ironman lleva, al menos, un año?

Tras una carrera de Ironman, son muchos los participantes que ya se empiezan a preparar para la edición del año siguiente. Esto significa que al menos necesitas contar con un año para su preparación. Aunque para algunos deportistas esto parece imposible, tomar esta decisión con anticipación puede marcar la diferencia.

Un Ironman no es una competición cualquiera. Tu cuerpo realmente necesita contar con al menos ese año para estar preparado. Si además eres novato, no solo debes prepararte para desarrollar un esfuerzo físico extremo, sino también para contar con una gran fuerza mental.

La preparación: cuanta más mejor

Esta competición de alto rendimiento tiene lugar en diferentes partes del mundo. Esto ha permitido que los especialistas puedan alcanzar algunas conclusiones comunes para determinar un proceso de preparación óptimo para los futuros participantes.

Es más, algunos deportistas no sólo se toman un año de preparación, sino mucho más, ya que puede constituir el desafío de sus vidas. Para algunos es necesario contar con dos o tres años de preparación enfocada al Ironman, con el fin de poder cubrir las distancias requeridas a nado, bicicleta y a pie. 

A partir de estos conocimientos generales, a continuación, podrás encontrar algunos de los pasos a seguir de cara al acondicionamiento necesario para este triatlón.

Elige una competición según tu calendario

Por norma general, se recomienda contar con un entrenador personal para este desafío. Junto a él deberás elegir la fecha en que realizarás el Ironman. Puede ser para el próximo o para dentro de dos años, ambos debéis valorarlo conjuntamente.

Tú mismo conoces tu cuerpo y sabrás si podrás asumirlo, no solo físicamente, sino también en cuanto a compromisos personales. Evidentemente esto depende de cada deportista.

Ser voluntario, una buena opción

Si la carrera en la que quieres participar tiene lugar a corto plazo, en semanas o pocos meses, no hay problema. Igualmente puedes formar parte de ese evento. Si bien es cierto que no permite que prepares tu cuerpo para exponerlo a un cansancio físico extremo, si podrás disfrutar de él de otra forma.

Puedes apuntarte como voluntario, así podrás ver de cerca la logística de estos desafíos, cómo se llevan a cabo las transiciones entre disciplinas, etc.

Si eres novato, piensa en tu cuerpo

Aunque seas una persona que cuida su cuerpo de manera diaria, probablemente no estés preparado para asumir aún este reto. Un Ironman supone un gran estrés y esfuerzo físico y mental, por lo que si es tu caso es preferible que retrases tu participación a dos o tres años en adelante. 

Esto se debe porque el cuerpo necesita acostumbrarse a un ritmo de ejercicios enfocados a la competición. Si bien puedes sentirte preparado en unos meses, los riesgos de este esfuerzo son mayores. Por lo que para evitar sufrir lesiones, es mejor que tu cuerpo se haga a ello. Además, como ya indicamos anteriormente, en este desafío no solo entra el esfuerzo físico, sino también en mental el cual también debe prepararse.

Por tanto, lo más recomendable es preparar los Ironman con la mayor antelación posible, focalizando los esfuerzos en encontrar el equilibrio entre la mejora del estado físico y la vida diaria. Y es que, el Ironman es una de las pruebas más duras en la actualidad. Alcanzar el mejor rendimiento posible requiere de muchos aspectos, y debes encontrar ese equilibrio con el tiempo y el trabajo diario.