Medidores de potencia para la mejora de tus entrenos

Pasas horas entrenando sobre tu bicicleta o corriendo, en ocasiones sientes que evolucionas y otras veces te parece que estás estancado. Pero no te fíes, las percepciones pueden ser subjetivas y tan solo hay una forma de corroborar si estás en lo cierto… Añade a tus entrenamientos un medidor de potencia.

 ¿Qué es un medidor de potencia?

Un medidor de potencia es un aparato muy sencillo. Este cuantifica la potencia exacta que tus piernas ejercen sobre el tren motriz de la bicicleta en cada momento, y te da una lectura de la misma expresada en vatios.

¿Cómo calcula el medidor la potencia?

Una vez instalado en el tren motriz de la bicicleta, lo que hace el medidor es detectar flexiones microscópicas de la cadena y determinar la fuerza de torsión y también la cadencia de pedalada (velocidad). 

Si echamos la vista atrás, seguro que os han enseñado que: Potencia = Fuerza x Velocidad, con lo que sabiendo la fuerza de torsión y la velocidad de pedaleo el medidor calcula la potencia de nuestras piernas.

¿Tengo que entrenar de forma diferente con un medidor de potencia?

No tendrás que hacer cambios significativos, pero sí ajustes a la nueva circunstancia que no es ni más ni menos que conocer en todo momento la potencia que estás aplicando.

Monitoriza tu FTP (Functional threshold power)

El FTP se traduciría como la potencia máxima que puedes desarrollar por un periodo prolongado de tiempo (generalmente una hora). Conocer este dato es muy valioso, ya que podemos exprimir el entrenamiento al máximo en función de lo previsto para cada día.

Una vez implementes el medidor de potencia deberás hacer un test FTP para conocer tu capacidad máxima.

Determina la intensidad de tu entrenamiento y elabora un plan

Una vez hagas el test FTP te será muy útil para determinar la potencia a utilizar en cada entrenamiento conforme al objetivo diario. Cada entrenamiento tiene un objetivo y no todos los días se sale a “romper el crono”. 

Si conoces tu FTP y tienes un medidor de potencia puedes adaptar el entrenamiento diario, por ejemplo, si toca un día de recuperación activa no deberías superar el 55% de tu FTP. Para entrenamientos de cierta exigencia, aunque moderada te deberías mantener en el intervalo entre 55% - 75%. Y si por el contrario un día toca entrenar tu capacidad anaeróbica para, por ejemplo, sprints deberás llegar a un 120% de tu FTP en intervalos explosivos.

Ventajas de los medidores de potencia con respecto a otro tipo de aparatos de control

A diferencia de los medidores de ritmo cardiaco o los velocímetros, que están sujetos a variables externas tales como pendientes, viento, etc. Los medidores de potencia te dan una lectura exacta del esfuerzo en cada situación 100 watios son 100 vatios independientemente de cualquier otro factor.

La lectura es exacta y no subjetiva. Las lecturas de ritmo cardiaco se pueden ver influenciadas por varios factores fisiológicos. Tomar un café o una bebida energética antes de entrenar, haber tenido un día estresante o sentirse un poco indispuesto pueden alterar esta lectura, por lo tanto, mantener un ritmo cardíaco similar en dos sesiones de entrenamiento distintas no garantiza que el esfuerzo sea similar ni mucho menos. Esto puede llevarnos a pensar que estamos dando todo lo que tenemos porque nuestro ritmo cardiaco es igual al día anterior y quizás nos estemos dejando algo en el tintero. 

Como puedes ver, un medidor de potencia es un gran aliado si quieres mejorar tu rendimiento, te permitirá ajustarte perfectamente a los planes de entrenamiento de una forma totalmente cuantificada. Esto te llevará a dar el máximo cada día y a notar avances de forma más eficiente.