Lo que necesitas saber para mejorar tus subidas en el ciclismo

En el ciclismo como en la mayoría de los deportes hay varios perfiles de atleta distintos dentro del mismo deporte. Por ejemplo, en el ciclismo nos podemos encontrar con ciclistas de llano y con ciclistas escaladores, que les gustan los trayectos cortos e intensos y los que prefieren caminos largos y más tranquilos. 

Muchas veces ya los puedes diferenciar simplemente viendo su constitución física, mientras que los ciclistas de llano suelen tener los muslos anchos y mucha masa muscular, los escaladores suelen ser mucho más delgados y más ágiles. En este artículo nos centraremos en las subidas en el ciclismo y como podéis mejorarlas para que podáis disfrutarlas.

Rebaja el peso

Aunque pueda resultar obvio a primera vista, hay mucha gente que no lo tiene en cuenta y una de las mayores barreras de las subidas es la gravedad, ya que tienes que subir tu propio peso, el del equipamiento y el de la bicicleta.

Así que deberías considerar recortar peso, ya sea eligiendo una bicicleta ligera, llevando el material esencial. Y si estás haciendo la transición de ser un ciclista de llano a uno escalador deberías plantearte también bajar de peso y reducir masa muscular.

Usa todo tu cuerpo

Aunque las piernas son el principal motor de tracción en la bicicleta en las subidas es importante ayudarte de todo el cuerpo para dar pedaladas más eficientes. Deberás agarrar el manillar con fuerza para que puedas controlar el core y ejercer más fuerza en la pedalada.

Intenta controlar tus pulsaciones

Debes controlar tus pulsaciones, para mejorar tu subida es esencial que no vayas desde el principio con las pulsaciones muy altas, porque es cuando más energía gasta el cuerpo. Por lo que si vas constantemente con un pulso alto te acabarás ahogando, y te verás forzado a parar mucho antes que si haces una gestión correcta de las pulsaciones.

Si mantienes a buen nivel tus pulsaciones serás capaz de trabajar durante más tiempo, y con mayor eficacia pudiendo así mejorar las subidas tanto en distancia como en duración.

Cambia de postura en la bicicleta

Cuando el cuerpo realiza grandes esfuerzos y comienza el ejercicio anaeróbico los músculos empiezan a generar ácido láctico o lactato, el cual hay que depurar y eliminar de la musculatura para que pueda seguir funcionando correctamente.

Por lo tanto, es recomendable alternar entre ir sentado e ir de pie en diferentes tramos para mejorar la circulación, así se puede depurar ese ácido láctico generado y continuar con la subida de manera más cómoda.

Mantén el ritmo

Cuando comiences con las pilas cargadas tendrás mucha energía, pero según vas subiendo las piernas se van cansando, y sin darte cuenta bajarás el ritmo. Esto se traducirá en el sentimiento de estar estancado, y podría desencadenar en frustración y agobio, y por tanto, mayor cansancio. 

Lo más adecuado es mantener un ritmo constante a lo largo de toda la subida para tener una progresión correcta. En subidas cortas a lo mejor nos puede resultar eficaz tener un ritmo alto desde el principio, porque antes de llegar al cansancio de piernas podemos haber llegado ya a la cima. Pero para subidas largas es necesario tener un ritmo que puedas mantener a lo largo de toda la subida.

Mantén la mente despejada y conoce tus límites

El factor psicológico es casi tan importante como el físico, tienes que llevar una mentalidad positiva e ir con ganas de afrontar la subida. Es aconsejable ir en grupo, así puedes motivarte más y compartir esa experiencia. 

Es muy importante también conocer tus límites y no forzar por encima de tus capacidades porque podría llevar a lesiones o frustración por no poder completar algún tramo, y llevarte a dejar el deporte.