Las imponentes cualidades psicológicas de un deportista de élite

Muchos deportistas cumplen con el entrenamiento y la nutrición adecuadas, pero solamente según como entrenan los deportistas de élite es dónde se ve la diferencia. Lo que los distingue son sus cualidades psicológicas, y gracias a ellas alcanzan los mayores logros. Para ellos, el entrenamiento físico va de la mano con el entrenamiento psicológico. 

En el entrenamiento intenso, como se prepara un deportista de élite, se busca alcanzar una sólida fuerza de voluntad, incrementar la motivación y fortalecer la disciplina. Estos rasgos psicológicos brindan un rendimiento mayor y extra, sobre todo en los momentos en que el cuerpo parece llegar a su límite. 

Objetivos precisos, sinceros y cortos

El accionar está determinado por estos objetivos, ellos marcarán el qué hacer diario y cada actividad. Es esencial tener claridad mental para conocer hacia dónde se pretende ir a lo largo de la carrera como deportista. Para hacer un recorrido más sencillo y simple se establecen objetivos o metas. Estas se deben poder realizar y ser medibles en el tiempo. 

No es necesario que los objetivos se basen en resultados, ya que si éstos son malos pueden traer frustración. Para que estos objetivos tengan cohesión entre sí tienen que ser parte de una estrategia de entrenamiento. Como si fuesen pasos que guarden coherencia según el camino que se proponen para alcanzar un lugar, el mayor éxito en el deporte.

La visualización como hábito cotidiano

En general se lleva a cabo durante la época de entrenamientos. Tiene muchos beneficios y los grandes deportistas conocen esta técnica muy bien. Logran disminuir el estrés malo y la ansiedad al hacer varias respiraciones en un lugar tranquilo. Pero lo más esencial es lo que ocurre dentro de las propias visualizaciones. 

Esta técnica consiste en reproducir una situación en la mente, pero no sólo la imagen, sino también el sonido, sensaciones corporales, tacto, olfato, etc. La clave de esta técnica, que muestra como entrenan los deportistas de élite, es la de reproducir una situación lo más realista posible. 

Estudios científicos han comprobado que al hacer esta técnica, los músculos implicados en la situación imaginaria se ponen en funcionamiento en la vida real también. Además, prepara al deportista ante posibles y distintas situaciones que requieran de una respuesta rápida. 

Al mismo tiempo se multiplica la experiencia de la competencia, lo que les permite hacer la diferencia. 

Autoconfianza y autoestima

Son rasgos que tienen todas las personas, y jugarán a favor o en contra de cualquier actividad humana. Los deportistas no son la excepción, pero aquellos que alcanzan la cima saben cómo entrenan los deportistas de élite. 

Fortalecen la autoconfianza al convertir las opiniones negativas propias en positivas. No dicen “no lo puedo hacer”, sino que expresan “estoy en camino de alcanzarlo”. 

Con esto toman el control de ellos mismos e incrementan sus posibilidades de conquistar nuevos logros ya que se convencen de que pueden alcanzarlos si así lo desean. Saben que, aunque miles de personas confíen en ellos, si ellos no lo hacen, entonces fracasarán más temprano que tarde.

Los que pretenden entrenar tal como se prepara un deportista de élite buscan no dejar nada al azar. En cuanto a la autoestima saben que se conforma de dos elementos. Uno es la propia valoración, la manera en que ellos mismos se dan crédito, la otra se relaciona a la propia capacidad, el alcance que creen tener y hasta dónde piensan que pueden llegar. 

Los deportistas de élite creen que pueden alcanzar todos los logros que existen, si así no fuera ni siquiera lo intentarían.

Fortaleza ante las dificultades

En todo momento se les presenta situaciones realmente difíciles, más aún cuando el camino se hace cuesta arriba en medio de una competencia. Saben que no deben pensar demasiado en los errores que han cometido ni martirizarse con ellos, sino que aprenden de las equivocaciones para formar una mejor experiencia. 

Este punto no debería faltar para entrenarse como se prepara un deportista de élite. Para evitar que un error se transforme en un obstáculo psicológico que no les permita continuar dando lo mejor de ellos, utilizan ciertas palabras o pensamientos positivos de aliento. El “yo puedo hacerlo” es fundamental para eliminar angustias en los momentos clave. 

Cuando se mantiene en el tiempo este rasgo entonces se consigue despertar la resiliencia y se incrementa la tolerancia ante la frustración. Un deportista de élite sabe cómo manejar sus emociones, tanto positivas como negativas. 

Ellos no permiten que las emociones los abrumen, especialmente las negativas. Eligen cambiar de manera rápida sus emociones negativas por positivas, a partir de pensamientos positivos, ya que es imposibles tener malas emociones y buenos pensamientos al mismo tiempo, o viceversa.

Motivación como pieza clave

Una de las características esenciales que no debe faltar, según como se prepara un deportista de élite, es la motivación. Se relaciona con los anhelos más profundos, estimula los deseos y aumenta la predisposición para lograrlos. 

Así sean grandes desafíos o pequeños, con una gran motivación ellos logran superarlos a todos, ya sea tarde o temprano. Si bien muchos deportistas con mucho dinero y fama no están realmente motivados, muchos otros están de acuerdo en que sin prepararse como entrenan los deportistas de élite, es decir con una gran motivación, en algún momento vendrá el declive.