El running en casa: Una alternativa cómoda y eficaz

El running es un deporte que gana adeptos año tras año. Tiene muchas ventajas que lo hacen un deporte muy popular. Practicarlo es barato. No se requiere una gran cantidad de equipamiento para empezar -con unas buenas zapatillas, una app y unas buenas gafas de sol podemos iniciarnos-. 

Es muy agradecido, el progreso se ve bastante rápidamente al principio… Ahora bien, ¿qué pasa si viene una pandemia, una ola de frío polar o vives en un clima lluvioso? ¿Debes entonces olvidarte de practicar running? Ni mucho menos, solo tienes que adaptarte al medio. ¿Y cómo? En el running indoor está la respuesta.

¿Qué es el running indoor?

El running indoor no es ni más ni menos que correr sin moverte del sitio. Aunque se llame indoor no tiene por qué practicarse necesariamente indoor, puedes practicarlo en espacios abiertos, pero lo más frecuente es que sea en casa o en un gimnasio. Esta modalidad de running consiste en emular los movimientos de una carrera, pero sin desplazarse del sitio.

¿Es efectivo correr sin moverse del sitio?

Sí, por supuesto que lo es. En este tipo de entrenamiento running intervienen prácticamente los mismos músculos que en una carrera convencional, aunque algunos lo hacen de forma un poco diferente. Esto es debido a la postura que adoptamos para no avanzar.

Consejos para practicar este tipo de entrenamiento

Aunque el entrenamiento sea parecido a un entrenamiento de carrera normal, hay algunas cosas que puedes hacer para desarrollarlo de forma más óptima.

  • Elige bien la superficie. La mayoría de practicantes del running indoor prefieren superficies como parqué a superficies tipo moqueta o alfombra. En cualquier caso, la superficie perfecta sería una de tipo foam, como los suelos de los tatamis. No te costará encontrar este tipo de elementos en internet.
  • Coordina bien el movimiento brazo pierna. Si bien en el running tradicional este movimiento es algo muy instintivo, en el running indoor lo mejor es mantener el brazo en ángulo de 90 grados y mover el brazo contrario al pie que levantas. De esta forma haremos un ejercicio más completo y trabajaremos la coordinación.
  • Mira un punto fijo. Mantener la vista en un punto fijo en la pared te ayudará a mantener la postura correcta y a concentrarte.
  • Varía la técnica. Puedes cambiar de movimientos para aburrirte menos y trabajar los músculos en ángulos diferentes. 

Variaciones para tu rutina de running en casa

  • Marcha: en lugar de correr levantando los talones, lo haremos como los marchadores.
  • Elevaciones de rodilla: puedes elevar las rodillas por encima de la cintura para añadir intensidad al movimiento.
  • Elevación de rodilla a codo: una variante aún más intensa que la anterior. Consiste en tocar la rodilla con el codo del brazo contrario.
  • Talones al glúteo: en esta variante se exagera el movimiento golpeando -o intentándolo- los glúteos con nuestros talones.

Ventajas y desventajas del running sin salir de casa

Entre las ventajas se encuentra la comodidad, y es que no tienes que desplazarte a ningún sitio para realizar tu entrenamiento. Por este mismo motivo, estás ahorrando tiempo, que podrás invertir en un tiempo mayor de entrenamiento o en ir probando las distintas variaciones que os indicamos más arriba.

Por otra parte, para algunas personas esta modalidad de running es más aburrido, al no relacionarte con otros runners o estar divisando distintos paisajes. Esta sería una de las ventajas. Además, para que la habitación no se cargue, tienes que practicarlo en habitaciones con buena ventilación. Y por supuesto, están las distracciones, que cuando estamos en casa nos encontramos con muchas más. Lo importante es intentar aislarte en una habitación, sin teléfono ni acceso a otras distracciones típicas de nuestro día a día.