El mayor temor del runner: La tendinopatía

Las patologías en las piernas de la gente que practica el running son las que se presentan con mayor frecuencia. Debido al alto impacto que se sufre durante la carrera, las que afectan a los tendones son las que se encuentran a la cabeza de la lista de alteraciones. 

Padecer una tendinopatía suele ser muy doloroso, e incluso puede asustar al principio, aunque si se conoce cómo se debe manejar esa situación, se podrá afrontar de una forma distinta. Tener la información necesaria sobre el proceso de tratamiento y curación de la lesión es el primer paso para superar esa etapa con fuerza y motivación. 

Tratamiento con un fisioterapeuta especializado

Si se practica el running con frecuencia, se debe haber elegido también al profesional sanitario al que se acudiría en el caso de padecer una lesión. Tener cerca un fisioterapeuta de confianza que sea experto en el ámbito deportivo, puede permitirnos disminuir en gran medida el tiempo de recuperación en caso de padecer una tendinopatía. Su guía en el proceso es muy importante para continuar con motivación suficiente para superar la lesión

Actualmente se conoce que este problema no mejora con el reposo, sino que el tendón necesita una carga de trabajo adecuada para volver a un estado saludable. El ejercicio debe ir modificándose y ser progresivo para que el tejido pueda adaptarse a realizar de nuevo los movimientos sin dolor.

Pero, por encima de todo, hay que ser conscientes de que ésta es una lesión que evoluciona muy lentamente. Se debe ser constante con el ejercicio pautado, y así poder conseguir una mejora de la función del tendón y una disminución del dolor que permitan volver a practicar el running.

Modificación en el hábito deportivo

La recuperación de la tendinopatía puede ser un buen momento para incluir algunos cambios en la rutina de ejercicio. Los primeros momentos son claves, ya que es cuando el dolor es mayor. Es entonces cuando se pueden incluir actividades extra que antes no se habían llevado a cabo.

La natación o el ciclismo pueden ser de gran ayuda cuando el tendón está demasiado afectado y no permite salir a correr. De esta forma se puede seguir haciendo deporte sin sobrecargar esa zona, hasta que disminuya la sensación de dolor.

Para el runner es muy importante el momento de volver a calzarse las zapatillas y salir a correr, pero hay que ser precavidos: empezar de manera prematura o a una alta intensidad pueden hacer que la tendinopatía se agrave. La toma de contacto con el running debe ser progresiva. Se empieza con recorridos en terreno llano y durante poco tiempo un corto trayecto y se aumentan poco a poco. Tras esto se valoran las molestias del durante y el después, para ir modificando la rutina para una mejora.

Lento pero seguro

El proceso de recuperación de una tendinopatía puede ser largo y tedioso aunque si se afronta con una actitud positiva puede lograrse una gran mejoría en menor tiempo. Cuando el running es sinónimo de pasión, hay que tener clara la meta a conseguir y trabajar duro hasta poder alcanzarla. Sin prisa pero sin pausa: ese es el lema que el runner debe tener para recuperar la función óptima de su tendón y salir a practicar su deporte favorito sin miedo a nada.