Correr con viento, ¿qué debes tener en cuenta?

No todos los días son perfectos para salir a correr, pero sin duda es importante salir a entrenar en todo tipo de condiciones meteorológicas. Y es que si quieres mantener tus objetivos, tienes que saber enfrentarte a cualquier situación. No importa si llueve, nieva o haga viento.

Por eso, tienes que tener en cuenta ciertos factores cuando se te presenta un día con complicaciones ambientales. En esta ocasión vamos a ver cómo puedes prepararte para un día de viento, y poder hacer tu entrenamiento sin problemas. 

¿Cuál es el coste energético de correr con viento?

Correr con viento es agotador. Según el estudio de L.C. Pugh, un investigador británico de 1971, demostró que el consumo de oxígeno y energético aumentaba al cuadrado la velocidad del viento. Así, por ejemplo, si corrieras con viento a unos 16 kilómetros/hora, consumirías cuatro veces más que si corrieras 8km/hora en las mismas condiciones. 

Obviamente estamos hablando de unas condiciones meteorológicas en las que el viento no sea excesivo. Si la situación es de vientos peligrosos, lo mejor es que te quedes en casa o vayas al gimnasio. 


Elija el camino adecuado

Aunque no te servirá de nada aprender a correr en condiciones de viento, si las circunstancias lo requieren, puedes intentar evitar el viento. Ya sea porque el entrenamiento del día anterior fue duro, estés recuperándote de una lesión o corriendo con ella. Si no te quieres quedar en una cinta de correr, puedes optar por una ruta más protegida del viento. Tal vez por calles más cerradas, o un sendero más protegido te permita realizar tu entrenamiento de una forma más llevadera. 

Consejos para correr con viento de forma eficiente

Aunque no se puede negar por completo la dificultad de correr con viento, hay ciertas cosas que se pueden hacer para mantener la economía de carrera y el gasto de energía en una carrera con viento.

No será fácil y tendrás que recordártelo periódicamente, pero intenta relajarte en una carrera con viento. Cuando corres contra el viento, es fácil que tiendas a encorvarte mientras te refuerzas para que no te lleve el viento. Inclínate ligeramente hacia el propio viento y relaja la parte superior del cuerpo para que la espalda, los hombros y el cuello no se tensen. La tensión hará que te canses más rápido, así que correr lo más relajado posible, esto marcará una diferencia positiva.

Por supuesto, la forma en que te vistas también será de gran influencia. Las prendas que absorben la humedad y se ajustan al cuerpo son más recomendables que aquellas que se quedan más holgadas. Si llevas ropa más suelta provocarás que la resistencia sea mayor

Igualmente, un gorro ceñido o una cinta para la cabeza es una mejor opción que una gorra o una visera para esta ocasión. Y es que el viento puede pasar por debajo de la visera y dificultar su mantenimiento. Si tienes el pelo largo, opta por hacerte una coleta para hacerte un poco más aerodinámico, y evitar que te moleste en la cara dificultando la visión.

También es interesante correr en grupo o al menos con otra persona más en días de viento. Esto es porque te permite turnarse para correr uno detrás del otro. De esta manera reduces la resistencia al viento durante un tiempo. Y como tu necesidad de oxígeno disminuye cuando corres en grupo, podrás disfrutar de un aumento de la eficiencia, que puede suponer una carrera más relajada.

Mentalidad positiva para un entrenamiento de resistencia

Aunque en un principio puede parecer duro, debes intentar aceptarlo no solo físicamente sino también mentalmente. Puedes tomartelo como un entrenamiento de resistencia. Cuando corras con viento, debes centrarte en el esfuerzo más que en el ritmo porque lo más probable es que vayas más lento de lo normal. 

Asimismo, entrenar en estas condiciones meteorológicas puede hacerte más fuerte mentalmente. Además, te prepara para carreras en las que el día no cuenta con las mejores condiciones. Serás más flexible y podrás ajustarlo a las condiciones que se presenten, sin frenar tu plan del día de la competición.