¿Cómo iniciarse en el barranquismo?

El barranquismo, o canyoning como también se le conoce, es un deporte de aventura que está adquiriendo mucha popularidad en los últimos tiempos. Pese a no ser muy conocido por el gran público todavía, cada vez son más las personas las que lo practican. Es accesible para todo el mundo, aunque la creencia popular es que está reservado para cierto grupo de gente.

¿Qué es el barranquismo?

Este deporte, que se realiza en la naturaleza, consiste principalmente en el descenso de barrancos. Se busca superar pruebas en arroyos, barrancos o cañones con un caudal de agua determinado, aunque puede cambiar en función de la dificultad. Entrarán en juego varias disciplinas, desde caminar por la naturaleza hasta descender en rápel o saltar en tirolina.

Está relacionado con varios deportes o actividades a su vez. Es el caso de la espeleología, el senderismo, la escalada, deportes acuáticos… Aunque lo más común sea ir a pie, habrá otras posibilidades, como mediante natación o con diversas cuerdas. Hay incluso una variante en la que entran en juego saltos y toboganes. Sin embargo, se trata de una versión menos ‘profesional’.

Se puede llevar a cabo de forma individual. No obstante, lo más recomendable siempre es un buen grupo de deportistas. Al ser un deporte que conlleva bastante peligro, ayudarse mutuamente es crucial para prevenir cualquier infortunio. La experiencia mínima también será un factor muy importante, aunque no será completamente necesario como se puede llegar a pensar.

Accesible para todo el mundo

Se suele considerar que este deporte no lo puede practicar todo el mundo. No es cierto, pues no hay prácticamente ninguna limitación para quien quiera iniciarse en la práctica del barranquismo. Será fundamental, eso sí, mucha prudencia. Al tratarse de un deporte de riesgo no está permitido ser insensato, pues las consecuencias podrían ser terribles.

Una de las particularidades del barranquismo es el material. Es muy importante no escatimar en el equipo deportivo, pese a estar iniciándose o no ser un experto en la materia. Este consiste especialmente en cuerdas y materiales de progresión. También es recomendable en cualquier ocasión llevar ayuda sanitaria, como un kit de primeros auxilios o una linterna, por lo que pudiera pasar. Todo esto tendrá que ir protegido con bolsas impermeables. Al ser un deporte donde el agua entra en contacto, habrá que estar preparado para todo lo que pudiera ocurrir.

Lo ideal será apuntarse con un grupo guiado que pueda ayudar al deportista novel en este proceso. Contar con personas que conozcan la disciplina es un plus, pues por lo general habrá un montón de parajes desconocidos. Además, una mala experiencia solo contribuiría a alejar de esta disciplina a quien empiece a aficionarse.

¿Deporte seguro, o deporte para psychos?

Lo primero y lo fundamental, será conocer los propios límites de cada uno. El barranquismo no es un deporte que no pueda practicar cualquier persona, pero sí que requiere unos mínimos. Desde luego, no está nada recomendado para aquellos que quieran bajar de peso o no cuenten con una condición física aceptable. No se necesita tener un cuerpo perfecto, pero sí cierto ejercicio realizado. Saber analizar hasta qué punto puede llegar cada persona es crucial. Eso determinará si esta disciplina es segura o no, pues si no se cumple ese requisito, sí que conlleva un riesgo mucho más notable.

Exceptuando esta variante, lo segundo que convertirá el barranquismo o canyoning en seguro es el propio material. Hay ciertas cosas en las que no se puede escatimar, y sin dudas, esta es una de ellas. No contar con material homologado, con buenas cuerdas o con un buen número de mosquetones o eslingas, puede suponer la línea entre el peligro y la seguridad. Llevar nutrientes puede ser muy importante, pues nunca se sabe qué puede pasar, y mucho menos en parajes inhóspitos.

Por último, la prudencia es la mejor palabra que define todo esto. Tener unas nociones básicas es casi obligatorio antes de tener la primera experiencia. Habrá que elegir un circuito sencillo para empezar. O como mínimo, un circuito que se adapte a las condiciones o capacidades de cada deportista. Una buena planificación será todo lo necesario para que la actividad no solo sea segura, sino que se pueda disfrutar. Esto será importante para el territorio, pero también para la meteorología.

Hay una serie de recomendaciones que pueden ayudar a facilitar la tarea. Por ejemplo, iniciar la actividad a una hora prudente, para evitar que se eche la noche encima. No saltar sobre pozas sin comprobar su profundidad o evitar posibles obstáculos es otra previsión muy útil.

¿Por qué practicar barranquismo?

¿Quién querría practicar un deporte donde hay posibilidades de sufrir accidentes frecuentemente? ¿Estas personas están cuerdas o son inconscientes? Lo cierto es que el barranquismo, pese al peligro mencionado que entraña, tiene una serie de ventajas que son buscadas por los deportistas que lo practican.

El principal factor a tener en cuenta es la adrenalina. No parece algo muy técnico, pero la realidad es que muchos de estos deportistas buscan esta emoción. Combinar estas sensaciones con la naturaleza se puede llegar a convertir en algo adictivo para aquellos que buscan nuevas experiencias. La segregación de adrenalina trae consigo una mejora del estrés o una reducción de la ansiedad, por lo que no se puede menospreciar sus efectos.

Más allá de eso, hay muchas ventajas que destacan para quienes practican barranquismo a nivel físico. Una de ellas es la cantidad de calorías quemadas, por ejemplo. También hay que tener en cuenta el aumento del tono muscular o el mantenimiento de la masa ósea. La cantidad de recursos que se necesita para este singular deporte ayudan a mejorar muchos elementos a nivel corporal.

La capacidad de superación podría considerarse como la mayor enseñanza del barranquismo. Es un deporte muy exigente, que puede llevar a quien lo practica incluso al límite de sus propias fuerzas. Más que una lección deportiva, se pueden extraer muchas conclusiones a nivel humano. Poder sobreponerse de momentos difíciles, o extraer energía de donde parecía no haber, es un gran motivo para practicar el barranquismo.