¿Cómo elegir el mejor sitio para hacer barranquismo?

Una de las decisiones más complicadas en el barranquismo es dónde hacerlo. Con tantas posibilidades, y un deporte que entraña tanto riesgo, no es nada fácil delimitar un lugar. Habrá que estar pendiente a cuestiones como el riesgo, el nivel de agua, la altura… Encontrar el sitio ideal se antoja como algo imposible pero, ¿cómo conocer el lugar perfecto para hacer barranquismo? ¿Cuál es el mejor? ¿Hay zonas más peligrosas o son todas válidas?

La primera vez y sus complicaciones

Uno de los factores más importantes a la hora de hacer barranquismo es el miedo. Mucha gente no consigue sentirse segura ante este deporte y decide no intentarlo. O incluso, una vez que lo ha hecho, su experiencia ha sido mala y no quieren repetir. Por eso, es fundamental en las primeras ocasiones elegir el mejor lugar posible.

Lo principal será elegir un barranco donde el deportista se sienta seguro. La confianza es la clave, pues si no se comienza la experiencia de forma satisfactoria, será mucho más complicado repetir. Esto se puede lograr haciéndolo muy bien, pero también escogiendo un lugar sencillo, que consiga aumentar la autoestima y genere ganas de repetir.

Por tanto, la elección no es algo trivial. Esta es posiblemente la primera decisión que se deba tomar, y sobre la que se sustenten todas las demás. Habrá, no obstante, otros grandes factores, pero lo fundamental es poder disfrutar. A partir de ahí, se adquirirá experiencia y todo será bastante más sencillo.

Características ideales

Un factor vital para el barraquismo va a ser la vestimenta. Esta, a su vez, está supeditada al escenario que se haya escogido. Aunque, eso sí, suele haber una serie de recomendaciones comunes. Llevar una ropa ligera, zapatillas adecuadas y la mayor comodidad posible ayudan a este destino final. También tener buenos elementos de seguridad, desde la calidad de los materiales hasta un buen traje y escarpines.

Otro será el trabajo en equipo. Se necesitarán compañeros de la misma zona donde se vaya a practicar barranquismo. Formar un grupo en la misma localización, o que se pueda desplazar será una gran experiencia. Poder nutrirse y aprender de otras personas con las que se comparta afición es un tema muy importante. Todo, al final, tiene el mismo objetivo: disfrutar haciendo barranquismo y querer repetir.

Momento de elegir

Si se hace una lista de lo que se quiere antes de elegir el sitio, debe haber algunos elementos claves a tratar. El primero será el nivel de dificultad. Esto va ligado a la experiencia o incluso a cómo se quiera practicar el deporte ese día o en ese momento. Una vez elegido y consensuado esto, se establecerá un filtro que permitirá especificar con mucha más facilidad.

El segundo elemento clave es el día escogido. Esto parece no tener importancia, pero cobra mucha cuando se tiene en cuenta la meteorología. Elegir un día soleado, evitando lluvias o incluso tormentas, hará más agradable la travesía. Nunca se puede estar del todo seguro, pero elegir un buen día aumentará las posibilidades de éxito.

Otro filtro diferencial para no equivocarse en la elección es la distancia. Hay descensos que son más largos que otros. Esto a su vez depende de la persona, del grupo o del tiempo de cada uno. Esto puede eliminar muchas posibilidades y permitir a los deportistas escoger ese sitio donde realmente sepan que van a disfrutar. 

Por último, y para poder estar convencido de que el sitio para hacer barranquismo es el ideal, es la belleza. Lo cierto es que no es un factor muy técnico, pero es igual de importante que otros. Practicar barranquismo o ‘canyoning’ y no disfrutar de las vistas no tiene mucho sentido. Lo que se busca es nutrirse de la experiencia, llenar la galería de fotos y escoger un sitio que se pueda recomendar. El mejor lugar será el que se tenga que volver a repetir, debido a que apreciar todo su esplendor la primera ocasión sea imposible.

Algunos sitios mágicos

España es un país que, por sus características, ofrece muchísimas posibilidades. Quizá el barranquismo no está tan extendido como otros deportes, pero eso no imposibilita hacerlo. Hay un montón de parajes naturales donde practicar este descenso de barrancos y poder quedarse maravillado con la naturaleza.

Uno de los mayores ejemplos es el río Verde, situado en Andalucía. Cuenta con unas cascadas enormes o unas superficies ideales para practicar rápel. A todo esto se le suma un agua cristalina y una vegetación densa y abundante. Es uno de los mejores sitios que existen en la geografía española. No solo para practicar barranquismo, que también, sino para poder quedarse extasiado con sus vistas.

Responde a muchas de las exigencias para ser el sitio escogido. Cuenta con distintos niveles para aquellos que estén empezando. A su vez, también tiene otras zonas más complicadas para quienes se atrevan. Y sobre todo, consiste en un descenso de varios kilómetros, por lo que siempre se descubrirán nuevos parajes y se podrá repetir varias ocasiones. Si hay algún lugar perfecto, este podría ser uno de ellos.

Otra ubicación extraordinaria para el barranquismo se encuentra en la sierra de Madrid. Se conoce como el Barranco de Somosierra. Es un punto muy estratégico, y es que también se encuentra cerca de la ciudad. Esto será importante para poder aprovechar casi todo el tiempo practicando el deporte y no en el desplazamiento. 

Este barranco ofrece numerosas posibilidades en función de la dificultad o la experiencia. Es un recorrido muy exigente para quien lo desee, pero también ayuda a iniciarse a los menos inexpertos. No se tarda mucho tiempo en completar el descenso, lo que también ayuda a poder repetir incluso varias ocasiones. Sin duda, es otro sitio donde merece la pena probar. 

Por tanto, elegir el sitio donde practicar barranquismo es una decisión muy complicada. Las opciones son infinitas, pero la opción ideal puede ser una sola. Habrá que informarse muy bien y saber que se busca, para después poder encontrar ese sitio mágico al que siempre se querrá volver.