¡Cinco consejos para disfrutar más del trail running!

Si llevas mucho tiempo entrenando sobre asfalto, es probable que alguna vez quieras probar otro tipo de modalidad. Correr sobre el asfalto y las superficies lisas tradicionales no es una mala idea, en absoluto, pero al cabo de un tiempo puede resultar un poco agotador y hasta repetitivo. Frente a estas situaciones, el trail running es una de las mejores alternativas que existen.

Ahora bien, no podemos perder de vista que practicar trail running no es lo mismo que salir a correr por un circuito urbano. Se trata de una práctica que guarda algunas similitudes con el running, pero que aprendemos a disfrutar con el paso del tiempo, dándole un enfoque adecuado y la oportunidad de conquistarnos. Por eso, en este artículo queríamos darte algunos consejos. Ciertas recomendaciones que consideramos esenciales para iniciarse en el trail running.

Nueva superficie, nuevo desafío

Lo primero que debemos considerar a la hora de decantarnos por el trail running es que si las superficies por las cuales vamos a desplazarnos son otras, los retos que debemos superar también serán diferentes. Correr por la montaña tiene poco que ver con hacerlo en un suelo llano, y eso requiere de una concentración y un sacrificio mayor. Debes estar dispuesto a dar más que antes.

Durante tus primeras sesiones, es posible que notes determinados dolores musculares en zonas que habitualmente no sienten el esfuerzo que realizas. Algunos también sufren falta de aire o una respiración entrecortada. Después de todo, tu cuerpo se está acostumbrando a una nueva actividad.

Un buen truco para olvidarte de esa “parte negativa” que tiene al principio, es centrarse en lo mejor del trail running. Por ejemplo, la inigualable sensación de libertad que experimentamos al entrenar en medio de la montaña. O el indispensable contacto con la naturaleza antes, durante y después de cada ejercicio. Eso te dará el ánimo necesario para seguir adelante aunque cueste.

Ropa, calzado y accesorios específicos

Entrenar en la montaña conlleva una gran responsabilidad. Si cuando todo sale bien lo disfrutamos el doble, cuando las cosas se complican, también lo hacen a una escala mucho mayor.

Las variaciones del clima y la distancia a la que nos encontramos del siguiente centro urbano pueden llegar a ser condicionantes para la preparación de estas salidas. Debes estar atento al pronóstico del tiempo, llevar vestimenta adecuada, agua y comida extra y hasta algunos accesorios indispensables, como un cargador solar por si tu móvil se queda sin batería.

Si hablamos de calzado, aplica la misma sugerencia: debe ser calzado pensado para estas superficies irregulares y engañosas. No vale cualquier zapatilla deportiva. 

La seguridad ante todo

Intentar alcanzar los límites de tu físico es una cuestión muy loable. Pero poco sentido tiene si por ello preocupas a tu familia o amigos. Siempre que salgas a entrenar debes avisar de  a dónde te diriges, además de habilitar sistemas de GPS para que sepan dónde estás.

Lo mejor sería que lleves el móvil cargado, activando el Modo Avión mientras entrenas, y que además tengas algún dispositivo de carga adicional, por si surgiera algún inconveniente inesperado.

Por otro lado, si piensas correr en alta montaña pero vives a nivel del mar, los expertos recomiendan que viajes unos días antes y lleves a cabo pequeñas prácticas preparatorias antes de las sesiones más complejas. De lo contrario, tendrás que superar un obstáculo adicional.

Saca partido a la comunidad

A día de hoy, son miles las personas que se han abocado al trail running y, si eres una de ellas, estaría muy bien que te sumes a los distintos grupos de entrenamiento y ejercicios en la montaña. Practicar junto a otras personas no sólo lo hace más divertido, sino que reduces la probabilidad de que, ante un imprevisto, alguien tenga que salir a buscarte desde lejos.

Asimismo, ver el trabajo de los demás también te dará un valor extra para alcanzar las metas que te hayas propuesto. Estos deportistas suelen centrarse en mejorar su rendimiento, así que no perderás tu enfoque sino todo lo opuesto: dejarás atrás las marcas anteriores para plantearte otros propósitos.

No tengas miedo de dar el primer paso

El trail running no es sencillo. Los primeros días te va a costar un poco y puede que pienses en dejarlo. Pero no lo hagas. Camina despacio por la colina cuando te sientas cansado, o utiliza únicamente los senderos con menos subidas y bajadas.

¿Aún tienes dudas? Busca un colega que lleve años haciéndolo y te enseñe algunos pequeños secretos que le hayan ayudado y también puedan hacértelo más fácil. Recuerda que alguna vez, también tuviste dificultades para salir a correr sobre el asfalto. Si pudiste con ello, una montaña no puede detenerte.