Ciclismo y dieta vegana, ¿son compatibles?

En los últimos años, ha habido un imparable crecimiento de nuevas tendencias alimentarias. Sin ir más lejos, las dietas vegetarianas y veganas se han transformado en la elección de miles de personas que buscan fomentar un estilo de vida más sano y amigable con el planeta, al mismo tiempo que conectar de una forma mucho más íntima con cuerpo y mente.

Esta decisión puede estar relacionada con una protesta frente a las industrias lácteas y cárnicas, o con la búsqueda de una alimentación más orgánica. Pero más allá de los motivos que lleven a cualquiera a volverse vegano, lo importante es que este hábito va a incidir en todo lo que hagamos.

Y si además de estas nuevas costumbres alimentarias, tenemos la intención de practicar algún deporte que requiera de gran esfuerzo, entonces es cuando comienzan las preguntas. Preguntas como, por ejemplo, si es compatible una dieta vegana con el entrenamiento propio de un ciclista. 

No importa si ya eres vegano y quieres comenzar a ejercitarte un poco más fuerte con tu bicicleta, o si hace años sales a pedalear para mantenerte en forma y a eso quieres sumarle una dieta vegana. Cualquiera sea el caso, no puedes tomártelo a la ligera. Es mejor averiguar qué efectos tiene la coincidencia de estas dos decisiones de vida en tu salud, para evitar potenciales inconvenientes.

Un cambio de paradigma

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que muy atrás quedó esa imagen casi estereotipada del deportista vegano. Extremadamente delgado, sin fuerzas, incluso pálido. De esa manera solíamos describir a estas personas, en contra del paradigma de quien llevaba adelante una dieta que incluyera carne y leche, como representante de la “fortaleza” de un atleta de élite.

Los especialistas en materia, tanto en esta producción como aquel que podamos consultar por nuestra cuenta, se encargan de aclararnos que toda dieta es aconsejable siempre y cuando equilibremos el consumo de los elementos que el cuerpo requiere para trabajar como sin problemas.

Adapta tu dieta a tus necesidades

Si estás pensando en hacer un cambio brusco en tu dieta, éste es el momento oportuno para conocer mejor tu cuerpo y cuáles son sus necesidades. Hay personas que se han pasado a una dieta vegana y rápidamente enferman o se sienten mal. No es un problema de la dieta en sí, sino del desconocimiento acerca de cuáles son las cantidades de cada elemento que les hacen falta. Por eso debes iniciarte en este universo contactando todos los profesionales que haga falta, para concluir en la mejor dieta posible para tus objetivos.

Uno de los principales errores que cometen los nuevos veganos, y que puede traer consecuencias negativas si también realizamos deporte de alta intensidad como el ciclismo, es ingerir muy pocas calorías. A eso se debe la común falta de energía que sufren y denuncian muchos nuevos veganos.

Normalmente las dietas veganas están compuestas por alimentos que tienen una menor concentración de calorías. Eso significa que tendrás que comer porciones más grandes que antes para igualar la ingesta de calorías que tu cuerpo demandaba mientras entrenabas y comías de todo.

Sólo evaluando la cantidad de calorías que quemas al día, incluyendo tus sesiones de bicicleta, podrás saber cuántas deberías incorporar, y así desarrollar un régimen alimentario vegano acorde.

¿Cuáles son los alimentos indispensables para los deportistas veganos?

  • Quinoa: se trata de un alimento conocido como una proteína completa. De hecho, aporta muchas más proteínas que el arroz, mucho más difundido. Algunas de sus aplicaciones más interesantes son como reemplazo del propio arroz, además de en sopas, ensaladas, etc.
  • Mantequilla de nueces: las nueces son una gran fuente de nutrientes y muchos adoran su sabor. Además de poder comerlas crudas, su mantequilla puede permitirte prescindir de añadidos grasos para tus desayunos.
  • Aceite de linaza: el Omega 3 que facilitan las semillas de lino encuentran en el aceite de linaza una de sus mejores bajadas al mercado. Puedes consumirlo sólo, en ensaladas o zumos. Eso sí, no deberías calentarlo porque pierde parte de sus características.
  • Tofu: es uno de los pocos alimentos que ha logrado trascender el ambiente vegano. Las personas que no siguen este precepto alimentario lo tienen como parte de su dieta. Puede ocupar el sitio de las carnes, absorbiendo los sabores con que se lo rodea. Pero lo más importante es que te dotará de proteínas, hierro y calcio.
  • Aceite virgen de coco: si has eliminado de tu dieta las grasas malas, podrías suplirlas con las grasas buenas que aporte el aceite virgen de coco. Sirve para freír, untar o como aderezo en algunas de tus ensaladas y comidas frías. ¡No te lo pierdas!