Bicicleta de montaña y de carretera, ¿en qué se diferencian?

El cuidado de la salud es uno de los  temas que más importancia están cobrando en la sociedad los últimos años. Por ello, cada día son más y más las personas que se animan a practicar algún deporte. En particular, el ciclismo es uno de los que más adeptos está ganando, pero quizás no todos los que se suben a una bicicleta tienen muy claro si es la que realmente necesitan.

Para ello, es muy importante conocer las diferencias entre una bicicleta de montaña y una de carretera, y así,  poder determinar cuál es la más adecuada para cada uno. Esto permite que este deporte pueda practicarse de una manera mucho más segura y eficiente, y con un mayor disfrute.

Bicicleta de montaña

Está diseñada para realizar rutas por terrenos que pueden presentar gran desnivel y por caminos de tierra o grava. Deben precisar de una adecuada suspensión para amortiguar y facilitar las subidas y las bajadas en las pendientes. Suelen ser bicicletas relativamente pesadas para aportar mayor estabilidad.

El tamaño de sus ruedas puede variar en función del terreno por el que se vaya a transitar: si no tiene demasiado desnivel o es totalmente llano, unas ruedas grandes ayudan a avanzar más metros y más deprisa. Por otra parte, una ruedas pequeñas pueden ser más útiles para quienes desean moverse por tramos con distintos cambios de inclinación. 

Bicicleta de carretera

Se utilizan para recorrer las vías asfaltadas, ya sea por motivo de ocio o de competición. Hay personas que las usan para dar un paseo esporádico en su tiempo libre durante el fin de semana. Pero, por otra parte, también son las que necesitan los deportistas que practican, por ejemplo, el triatlón. Este hecho debe hacernos caer en la cuenta de que deben existir diferentes tipos de bicicletas de carretera que permitan adecuarse a las exigencias de cada una de estas situaciones concretas.

Dependiendo del uso que se le vaya a dar, hay gran variedad de modelos dentro de este grupo. La bicicleta escaladora es rígida y ligera, muy buena para quienes se inician en esta modalidad o le darán un uso recreativo. Aquellas personas que prefieren hacer rutas largas deben elegir una bicicleta endurance que les permita aguantar cómodamente en ella durante todo el recorrido. Pero si la bicicleta de carretera va a estar destinada a la competición deportiva se debe optar por un modelo aero o contrarreloj. Son más aerodinámicos y pesados, lo que permite ganar mayor velocidad y reducir el tiempo empleado en una carrera. 

¿Dónde está la diferencia?

La bicicleta de montaña suele ser más robusta y pesada, y en ella no es demasiado importante la aerodinámica. Ocurre al contrario con la de carretera, en la que alcanzar una gran velocidad suele ser el aspecto más importante, sobre todo para quienes la utilizan en competición deportiva, por lo que reducir al mínimo la fricción del cuadro con el viento es primordial. 

Como se ha podido comprobar, son múltiples las diferencias entre la bicicleta de montaña y la de carretera. A pesar de ellas, si se elige el modelo más adecuado para cada persona y sus circunstancias específicas, el ciclismo es igualmente apasionante en ambas situaciones. El consejo de un experto en la materia a la hora de decidirse entre una u otra, puede ser de gran ayuda para practicar este deporte de una manera más cómoda y segura. De esta manera, se permite mantener el interés y la motivación para seguir rodando y disfrutar de todos los beneficios que otorga el ciclismo.