Beneficios del entrenamiento de fuerza para el running

Los ejercicios de fuerza representan uno de los ejes principales para todo aquél que pretenda alcanzar el éxito. Tanto las articulaciones del cuerpo, así como también la musculatura se ven fortalecidas. Esto facilitará conseguir mejoras en el tiempo total de la competición, y aumentará en gran medida la probabilidad de evitar algún tipo de lesión o daño corporal. 

Más allá si se trata de alguien que no lleva mucho tiempo en el running, como también si estamos hablando de un semiprofesional, los ejercicios de fuerza harán notar la diferencia.

El entrenamiento con ejercicios de fuerza, lo que conlleva utilizar pesas, hará que los músculos se vean fortalecidos. Puede existir aquella persona que piense en que si se incrementa la masa muscular, y con ello aumenta el peso del corredor, entonces se perderá velocidad y agilidad. 

Nada más lejos de la realidad, pues un aumento adecuado de la musculatura no perjudica las capacidades físicas actuales del corredor. No obstante se debe diferenciar el tipo de entrenamiento que se debe realizar. Pues no es lo primordial conseguir un gran aumento de la musculatura. 

Si bien es necesario cumplir el objetivo de aumentar la musculatura en un nivel armónico con el cuerpo, lo más importante es incrementar la resistencia de los músculos. De esta manera se obtienen mejores fibras de los músculos. Las rodillas, los tobillos y las articulaciones mayormente de las piernas reciben constantes impactos con cada paso de la carrera. 

Es por esto que el entrenamiento puede ayudar a evitar lo más posible las lesiones, sobre todo en las articulaciones, cuyos daños son complicados de reparar. 

Eficiencia, resistencia y velocidad

Para el caso de la eficiencia, el entrenamiento de fuerza será útil cuando sea el momento de enfrentarse a una carrera intensa y/o extensa. Lo más común es que se empiece a perder la postura al correr, aparezca la fatiga y los pasos vayan perdiendo armonía. Fortalecer los músculos hará que tu cuerpo sea más sólido, y con ello se incrementa la eficiencia de tu organismo.

La resistencia logra que los músculos, y el cuerpo en general, soporte una misma carga de trabajo por mucho más tiempo sin perder la postura ni rendirte en el proceso. Mantener la postura evita que otros músculos se vean sobrecargados con el peso extra de otras partes del cuerpo que se encuentran agotadas. 

Esta mejora en la musculatura ayuda a disminuir la probabilidad de padecer un calambre en algún momento de la carrera, o incluso al finalizar la misma. Otro beneficio es que será mucho más fácil evitar el “hitting the wall”, lo que significa que en un instante hay una caída abrupta del rendimiento corporal por causa de la falta de energía, falta de glucógeno en los músculos y el hígado.

Estas dos cualidades, eficiencia y resistencia, dan como resultado una tercera cualidad, la velocidad. La fortaleza de los músculos y el organismo permite un incremento gradual y constante de la velocidad, lo que sin duda dará como resultado una mejora del tiempo total de la carrera. 

Tan sólo se necesita un entrenamiento que conste de un mínimo de dos a tres días, con un mínimo por día de 20 minutos. Esto aumentará en forma gradual la musculatura, lo que se notará en el final de cada carrera.

Versatilidad, seguridad y peso ideal

Cada principiante que se inicia en el running recorre su propio camino. No todos realizan el mismo entrenamiento, y no todos tardan lo mismo en volverse profesionales y ganar carreras. Lo que hace la diferencia es el tipo de entrenamiento y los objetivos que se pretenden extraer de él. 

La versatilidad es útil para disminuir la dificultad de correr en distintos terrenos y bajo distintas circunstancias. Para esto los ejercicios de fuerza se deben realizar en forma espaciada durante la semana, no todos los días. Esto permite que el músculo implicado en el entrenamiento de cada día pueda descansar y reponerse correctamente.

La seguridad es importante, sobre todo si has sufrido ya alguna lesión. Es probable que si esto ya pasó, entonces el resultado será una carrera con el miedo constante a volver a lesionarse. 

El entrenamiento de fuerza ayuda a que el organismo sea más sólido en general, lo que brinda seguridad ante posibles lesiones, y esto a su vez traerá seguridad psicológica al entender que tu cuerpo es más fuerte y resistente ante los daños. Esto te ayudará a focalizar y concentrar tu mente aún más en la carrera.

Por último, el peso ideal se puede obtener con una rutina adecuada que incluya ejercicios de fuerza. Al mismo tiempo el organismo tendrá un metabolismo más acelerado, mejorará su rendimiento y se quemarán más calorías durante y luego de entrenar. 

Esto permite tener un mayor control sobre tu peso y los objetivos relacionados, como perder peso o mantenerlo dentro de una misma franja.